viernes, 18 de octubre de 2013

Justicia para Noe Fuentes Chavira, Rogelio Amaya Martínez, Víctor Manuel y Gustavo Martínez Rentería y Ricardo Fernández Nomelí.



Justicia para Noe Fuentes Chavira, Rogelio Amaya Martínez, Víctor Manuel y Gustavo Martínez Rentería y Ricardo Fernández Nomelí.

1 comentario:

RoCa dijo...

cAhora, que ha bajado el impacto y la presión social, se atreven a decirle la verdad a su familia, y se quieren aprovechar de su dolor y cansancio para minimizar los efectos de este suceso que tiene a varios responsables en la mira ciudadana:
1.-El accidente no fue fortuito, sino provocado por la negligencia tanto de la empresa que no ha seguido las Normas de seguridad industrial interna, como de la dirección de Protección Civil estatal y municipal, porque jamás cumplieron con la certificación actualizada de las medidas de prevención, mantenimiento y seguridad de las instalaciones de riesgo para los obreros.
2.-La responsabilidad del municipio por no tener disponibles las acciones de evacuación y atención suficiente para este tipo de eventos, donde el cuerpo de bomberos estaba incapacitado de equipo y maquinas disponibles, las ambulancias inservibles de la Cruz Roja y cuerpos de rescate, la indisposición de las clínicas y hospitales del IMSS que nunca tiene espacio y personal disponible para atender ni siquiera la normalidad de los usuarios, menos los casos extraordinarios, y la negativa del seguro social para atender a algunos trabajadores que no estaban dados de alta por la empresa intermediaria (out sourcing) que ahora utilizan las empresas para evadir los gastos de aseguranza y despido injustificado.
Todos los familiares de las victimas fallecidas, junto a los que resultaron lesionados no deben dejarse llevar por su dolor justo y necesario, pero no deben permitir los abusos que la autoridad y los patrones cometen en estos casos, por lo que debe exigir se cumplan sus derechos:
1.- Atención especializada y de primer nivel para los heridos, porque el IMSS no garantiza la recuperación de los pacientes.
2.- Servicios de funeral y panteón de primer orden, y no en los panteones municipales que están en el olvido y son indignos de cualesquier ciudadano.
3.- Pago garantizado de sus salarios en paro, hasta que la planta reinicie sus actividades, puesto que no es culpa de los trabajadores que ahora no tengan su espacio de trabajo.
4.- Indemnización extraordinaria para las familias que perdieron a sus parientes en este incidente por parte del IMSS y del Seguro de cobertura de riesgos que la empresa debiera tener para estos casos.
5.- Pago entero de las incapacidades temporales o permanentes que se dictaminen para los heridos sobrevivientes, de acuerdo al alto riesgo a que son expuestos en su trabajo, y que se ha comprobado en varios incidentes cíclicos de esta empresa.
6.- Castigo civil y penal para los responsables del incidente, tanto de la empresa como de los órganos de gobierno que no han cumplido ni observado las medidas preventivas ni mucho menos correctivas que propiciaron este y otros sucesos graves, donde los obreros son siempre los que resultan afectados en sus vidas y personas.
7.- Castigo y multa ejemplar para Eloy S Vallina, empresario y propietario que por su negligencia ha venido propiciando que sus empresas resulten un grave riesgo (corregible) para los obreros que contratan.
¡NO SE DEJEN ENGAÑAR POR LA EMPRESA NI POR EL GOBIERNO!
¡NO A LA NEGOCIACION DE LOS LIDERES SINDICALES CHARROS QUE BUSCAN SACAR GANANCIA DE LA TRAGEDIA!
¡EL GOBIERNO SOLO INTERVIENE EN ESTE CASO PARA PROTEGER A SU AMIGO EMPRESARIO VALLINA, Y LOS TRABAJADORES LES IMPORTAN UN COMINO. OJO MUCHO OJO